lunes, 15 de noviembre de 2010

Decepción

A veces las personas nos hacen creer lo ideal
Que realmente comparten tus principios e ideales
O que al menos entienden tu postura y la respetan
Pero a la más mínima presión, ya sea espontánea o inducida por el alcohol, se muestran tal cuales son en realidad
Esta última semana me ha mostrado cosas que no quería ver
Ilusiones necesarias, aunque sea por poco tiempo, que te ayudan a no perder la esperanza sobre lo que difícilmente es, o será
Lamentablemente terminas cayendo frente a esta desagradable realidad
Todos son tan anticuados como hace 30 o 40 años
Sólo que no son capaces de reconocerlo
La mayoría ama ser la víctima, pues adoran ser consolados por el hecho de serlo
Todos detestan la crítica, por más constructiva o útil que sea (me incluyo, en este caso)
¿Y qué resulta al final?
¿Somos tan solo un grupo de seres poco consecuentes?
Detestaría afirmarlo
Por eso estoy aquí, desahogando mi frustración
En busca de ejemplos que no me dejen caer a este abismo de incredulidad frente a los otros, o peor, frente a mi misma
Teniendo fe en las excepciones que seguramente hay
Y rogando tener la suerte de compartir el camino con ellas

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